Desde
una perspectiva histórica, el baloncesto es verdaderamente
el nuevo deporte olímpico. Cuando el Dr. James Naismith
colocó dos cestas de melocotón en un balcón de YMCA
en los Estados Unidos en enero 1892 (o diciembre de
1891 en opinión de algunas cuentas), él no adaptaba
un juego, él inventaba un juego. La idea del doctor
Naismith fue crear un juego de interior de entretenimiento
para un grupo de estudiantes en la universidad internacional
de YMCA en Springfield (Massachussets). Él creó un
deporte que en el último vigésimo siglo ha tenido
a más de 100 millones de jugadores registrados alrededor
del mundo.
En los Estados Unidos, la aceptación del baloncesto
fue casi inmediata. Se extendieron rápidamente las
cestas de melocotón, las pelotas de fútbol y los equipos
de nueve jugadores. La altura original de las cestas
fue de 10 pies, y varias reglas. Antes de 1895, las
universidades de los EE.UU. habían adoptado el juego
como deporte competitivo, y en 1898 formaron la primera
liga profesional.
El baloncesto apareció como deporte de demostración
en los juegos olímpicos de St. Louis en 1904, pero
no llegó a ser deporte de medalla hasta 1936 en Berlín.
Irónica historia la del juego de interior del dr Naismith.
Los Estados Unidos han dominado el baloncesto olímpico
durante más de la mitad del siglo, perdiendo la medalla
de oro solamente en un juego tachado de polémico en
1972 con la Unión Soviética, además de los juegos
olímpicos que boicoteó en Moscú en los años 80 y los
juegos de 1988 en Seúl.
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