El
debú olímpico del pentatlón moderno, a instancias
del propio barón de Coubertin, se produjo en 1912
en Estocolmo, incorporándose en Helsinki la competición
por equipos.
Precisamente,
su diversidad hace de esta prueba una de las más exigentes
y complicadas de los Juegos. Se compite durante cinco
días y las pruebas (equitación, esgrima, tiro, natación
y cross) son individuales y por equipos.
Cuando
hablamos de pentlatón moderno, pensamos en un mensajero
militar que ha de cruzar las líneas enemigas: parte
a caballo, a continuación se bate a espada, luego
cruza un río a nado, dispara con pistola para defenderse
y termina corriendo campo a través para alcanzar su
objetivo.
Para
las cinco disciplinas, el equipo y la uniformidad
es el oficial para competición y está reglamentado
por cada una de las federaciones internacionales.
El pentatlón se erige, por lo tanto, como el deporte
más heterogéneo y variado de todos los que componen
el programa olímpico. |