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Sólo
la actuación de Barcelona 92 mejora las 19
medallas conseguidas en Atenas
España,
con 19 medallas, consiguió su segundo mejor
resultado de la historia tras Barcelona'92 en los
Juegos de Atenas, donde tres oros, once platas y 5
bronces le ubicaron en el puesto vigésimo del
medallero. Unos Juegos en lo que el judo, el ciclismo
en pista y el tenis masculino fueron las grandes decepciones.
Pasaron tres días desde la inauguración
hasta que María Quintanal, campeona del mundo
en doble trap, logró el primer metal para España,
en foso olímpico (trap) y facilitó el
regreso al podio de los Juegos de un deporte que no
subía desde Seúl'88.
La plata de la vizcaína pasará a la
historia por el resultado y por ser la primera en
Atenas, donde el gimnasta Gervasio Deffer en salto,
el piragüista David Cal en C1 100 metros y la
pareja de 49er, Iker Martínez y Xabier Fernández,
firmaron los tres oros. Deferr, ayudado luego por
Patricia Moreno con un bronce en la final de suelo,
mantuvo a la gimnasia como fijo en el medallero desde
Barcelona'92, y Cal, que dos días después
del oro se llevó la plata en C1 500 metros,
consiguió el primer oro en la historia del
piragüismo y el primer metal de este deporte
en 20 años.
La vela, clásico en el podio desde Montreal'76,
con el paréntesis de Sydney, también
volvió al mismo con las platas de Rafael Trujillo
en Finn y de Natalia Vía Dufresne y Sandra
Azón en 470. Según las cifras, ciclismo
es la modalidad que mejores resultados hizo. Dos platas
y dos bronces en pista, obra de Llaneras en puntuación,
José Antonio Escuredo en Keirin, Sergi Escobar
en persecución individual y el equipo -Carlos
Castaño, Sergi Escobar, Asier Maeztu y Carlos
Torrent- pusieron los metales con José Antonio
Hermida en bicicleta de montaña.
La pista palió en parte el descalabro de la
ruta, que desde Atlanta'96 sigue sin hacer podio.
Beatriz Ferrer-Salat y su caballo "Beauvalais",
con un bronce en doma individual y una plata en doma
por equipos junto a Ignacio Rambla, Rafael Soto y
Juan Antonio Jiménez, fue otra de las ganadoras
de dos medallas para la hípica, que nunca consiguió
un metal en esta especialidad y su último logro
fue en Londres'1948.
Atletismo dobló el resultado de Sydney, tras
la plata de Paquillo Fernández en 20 kilómetros
marcha, el bronce de Joan Lino en longitud y el cuarto
puesto de Manuel Martínez en peso en Olimpia,
como tributo más fiel al origen de los Juegos.
Si la plata de la pareja de voley playa, Javier Bosma
y Pablo Herrera, simboliza uno de los logros más
importantes, la conseguida por Conchita Martínez
y Virginia Ruano en el doble es la única cosecha
del tenis español, que se quedó con
los cuartos de final Carlos Moyá y su derrota
ante el campeón, el chileno Nicolás
Masú. La natación no pudo repetir su
única medalla de Sydney y lo más granado
fueron los diplomas de los relevos 4x200 libre y 4x100
estilos, Erika Villaécija en 800 libre y Nina
Zhivanevskaya, en 100 espalda.
El judo se llevó la peor parte. Sus medallas
consecutivas desde Barcelona y los títulos
de la campeona en Sydney, Isabel Fernández,
presentaron unas expectativas que no pudieron cumplirse.
La abanderada de España en Atenas, Oscar Peñas
y Kenji Uematsu cayeron en la lucha por el bronce,
a la que no llegaron los otros siete judocas.
Los deportes de equipo volvieron de vacío.
El que más cerca estuvo fue el hockey masculino,
que peleó por el bronce y lo perdió
con Alemania por un gol de oro y el Baloncesto, que
ganó todos los partidos de la primera fase,
pero acabó en un séptimo lugar no merecido
ni por juego ni por resultados. El Balonmano se agotó
en cuartos con dos prórrogas frente a Alemania
y tuvo que pelear por ser séptimo y el waterpolo,
plata en Barcelona, oro en Atlanta y cuarto en Sydney
no entró en semifinales. En féminas
el baloncesto y el balonmano recogieron su diploma
y el hockey se hundió en el último lugar.
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