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El gimnasta español revalidó en salto
su oro de Sidney
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Gervasio Deferr, que revalidó
su título de campeón olímpico
de salto, es producto de la combinación de
una personalidad explosiva, que traslada íntegramente
a sus ejercicios, y de un físico privilegiado
para dominar los dos aparatos en los que es especialista,
el suelo y el salto.
Una potencia de piernas descomunal y un centro de
gravedad notablemente bajo le convierten en una bomba
en condiciones de estallar cada vez que levanta el
brazo para empezar sus ejercicios. Deferr nació
en Barcelona el 7 de noviembre de 1980, hijo de un
argentino que llegó a España huyendo
del régimen militar de Jorge Rafel Videla.
Comenzó a practicar la natación en Premiá
de Dalt, pero se pasó a la gimnasia a los seis
años. Pronto comenzó a entrenarse en
el Centro de Tecnificación de la Federación
Catalana. A los 12 años se trasladó
al Centro de Alto Rendimiento de San Cugat del Vallés
y luego al de Madrid.
Miembro del equipo nacional desde 1995, tras dos temporadas
en la competición júnior fue incluido
en el equipo absoluto que disputó los Mundiales
de Lausana en 1997, en los que España, después
de seis años sin acudir con una selección
completa, obtuvo la novena plaza, la mejor lograda
hasta entonces.
Una vez superada una fractura del maléolo interior
del tobillo derecho, que se produjo en enero de 1998
en Río de Janeiro, a finales del mes de abril
participó en el Campeonato de Europa de San
Petersburgo en el que la selección júnior
acabó en cuarto lugar y él ganó
el oro con superioridad en suelo (9,262). En octubre
de 1999 ganó en los Mundiales de Tianjin (China)
la medalla de plata en la final de suelo (9,750).
Desde enero de 2000 preparó una serie novedosa,
que definió como una "bomba" y que
esperaba realizar en Sydney. Lesionado Jesús
Carballo, Gervasio acudió a los Juegos Olímpicos
de 2000 como el único gimnasta con posibilidades
de subir al podio. Todas las esperanzas estaban puestas
en el suelo, pero en su ejercicio de la ronda de clasificación
se salió en una diagonal, por exceso de impulso,
y se quedó fuera de la final (9,375).
Sin embargo, ese mismo día el sexto puesto
en salto (9,712) le dio el pase a la final de este
aparato. Nueve días después, el 25 de
septiembre, consiguió la medalla de oro con
una media de 9,712 puntos (9,800 en su primer salto
y 9,625 en el segundo) y clavando sus dos intentos.
Los resultados de 2000 le reportaron en 2001 el Premio
Felipe de Borbón, de los Premios Nacionales
del Deporte, reconocimiento que compartió con
el ciclista Juan Llaneras. Una lesión de hombro
le impidió tomar parte durante el año
2001 en los primeros Campeonatos de Europa por Equipos
de Riesa (Alemania), los Juegos del Mediterráneo,
los Juegos de la Amistad y el Mundial de Bélgica.
Para superar definitivamente estos problemas se sometió
a una doble intervención quirúrgica
en el Hospital de Terrasa, el 25 de septiembre en
el hombro derecho y el 12 de diciembre en el izquierdo.
Durante la recuperación, el 24 de enero de
2002, recibió la medalla de oro de la Real
Orden del Mérito Deportivo. Tampoco estuvo
presente en abril en los Europeos de Patras (Grecia)
y regresó a la competición a mediados
de octubre de 2002. En noviembre se proclamó
subcampeón del mundo en suelo en Debrecen (Hungría),
única prueba en la que participó y en
la que obtuvo una puntuación de 9,700.
Pero en febrero de 2003 se conoció que el deportistas
había dado positivo por marihuana en un control
hecho en octubre.
La Federación Internacional le sancionó
con la suspensión de los resultados conseguidos
en los tres meses posteriores al positivo, por lo
que le desposeyó de la medalla de plata conseguida
en Debrecen. El atleta recurrió, sin éxito,
la decisión.
Problemas de espalda le tuvieron casi todo el año
2003 alejado de la alta competición, pero a
comienzos de 2004 de trasladó de Barcelona
a Madrid para intensificar su preparación y
ganarse una plaza en el equipo olímpico.
Hoy hizo público que en primavera, el 25 de
abril, murió uno de sus hermanos. No quiso
entrar en más detalles, pero sí dijo
que él quería verle en Atenas. Tras
fallar ayer en la final de suelo, Deferr fue capaz
de hacer borrón y cuenta nueva y salir hoy
en salto sin presión alguna, en busca del mejor
puesto posible. Como en él es habitual, no
supo andarse con medias tintas. Era el oro o nada,
y fue el oro..
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