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A sus 35 años, el ciclista balear sumó
un nuevo éxito en su dilatada carrera
El español Joan Llaneras,
que, después de haber ganado el oro en la prueba
de puntuación de ciclismo en pista en los Juegos
de Sydney, el martes se colgó al pecho la medalla
de plata tras ser segundo en la misma prueba en el
velódromo olímpico de Atenas es, a sus
35 años, un ilustre veterano rebelde.
Nacido el 17 de mayo de 1969,
en Porreres (Baleares), pero afincado en Montagut
(Girona), Llaneras, que tiene dos hijos -Pau y Ania-
con su mujer, Eva; es uno de los deportistas españoles
más laureados de la historia, ya que aparte
de las dos medallas olímpicas, ha sido tres
veces campeón del mundo de puntuación
(los años 1996, 1998 y 2000) y otras dos de
americana: en 1997, con Miquel Alzamora; y en 1999,
con Isaac Gálvez.
El miércoles competirá
de nuevo en Atenas, donde ha logrado la octava medalla
olímpica para el ciclismo español, la
cuarta en pista y la tercera en estos Juegos, después
de la de bronce en persecución por equipos
y la de ese mismo metal que en la persecución
individual ganó el catalán Sergi Escobar,
integrante asimismo del 'cuarteto de bronce', junto
a Carlos Castaño, Asier Maeztu y Carles Torrent.
En Barcelona'92, José Manuel
Moreno logró el primer título olímpico
para España en el kilómetro contrarreloj,
cuatro años antes del histórico 'doblete'
en la contrarreloj en carretera de Atlanta, en la
que Miguel Induráin ganó el oro y Abraham
Olano la plata. Y hace cuatro años, en Sydney,
al oro de Llaneras se unió el bronce de Marga
Fullana en 'mountain bike' o bicicleta todo terreno
(BTT).
Polémica con la
federación
Llaneras -que también fue
profesional en carretera entre 1991 y 1998, en el
ONCE y en el US Postal-, disputará el miércoles
la americana junto a Alzamora, pero él hubiese
deseado hacerlo con Gálvez, motivo que provocó
una polémica entre el ciclista y su federación
que dura ya varios meses.
Con Gálvez compitió
en Sydney, donde quedaron undécimos en esa
modalidad, después de que el ciclista de Porreres
lograse el mayor éxito de su carrera, cuando
se impuso al uruguayo Milton Wynants y al ruso Alexei
Markov para proclamarse campeón olímpico
de puntuación.
Algo que ya había buscado
de forma infructuosa en los Juegos de Atlanta'96 -años
después de verse involucrado en un curioso
y polémico caso en el que dio positivo en un
control y negativo en el subsiguiente contra-análisis-,
en los que no quedó conforme con el sexto puesto
logrado.
Su tenacidad le llevó a
prepararse con mayor dureza, lo que le llevó
a ganar, después de Atlanta y antes de la cita
olímpica australiana, un total de cuatro títulos
mundiales.
Fue en Sydney, sin embargo, en
el velódromo Dunc Gray donde tocó el
cielo, al lograr el mayor éxito de su carrera
deportiva. Ese día confesó que se había
sentido nervioso, porque había que estar bien
"el día D y la hora H" y se mostró
feliz tras su victoria, afirmando ser "un ganador"
y tener un carácter que le "obliga a salir
siempre a ganar".
Después de los Juegos,
en la localidad inglesa de Manchester, logró
su quinto título mundial. Y tras un paréntesis
de cuatro años sin un gran éxito, sigue
triunfando, a los 35.
"No es una cuestión
de edad, es una cuestión mental, de tener la
ilusión de seguir haciendo lo que te gusta.
Yo lo hago gracias al apoyo de mi familia y de mis
amigos, con los que disfruto del placer de entrenar",
explicó hoy tras lograr la plata en Atenas,
con la que se reivindicó ante los que, según
él, le "querían eliminar ya".
"Parece que todavía
tengo que hacerlo", declaró tras ganar
una plata, que celebró con mayor ímpetu
que el oro de Sydney. "La verdad es que no sé
por qué, pero había mucha gente que
tenía muchas ganas de eliminarme ya, no sé
si es por mi edad o porque soy un poco revolucionario",
opinó Llaneras.
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